1. Pica el ajo muy fino y mézclalo con salvia, perejil, tomillo y alcaparras. Unta la pechuga de pavo primero con 2 cucharadas de aceite, luego sazona generosamente con sal, pimienta y la mezcla de hierbas. Deja que la carne repose durante 1 hora.
2. Calienta 2 cucharadas de aceite en una olla de guiso y dora la pechuga de pavo por todos los lados a fuego alto. Desglasa la carne con vino blanco y caldo de ave. Tapa la olla y guisa la carne durante unos 50 minutos.
3. Aprovecha este tiempo para la salsa: separa las hojas de perejil y tritúralas junto con los filetes de anchoa, un diente de ajo, alcaparras y la yema de huevo en la batidora. Añade 5 cucharadas de aceite en un hilo constante hasta que la salsa se vuelva cremosa. Sazona finalmente con sal y vinagre.
4. Pela las raíces de perejil y escálchalas (cocínalas brevemente en agua hirviendo) durante 5 a 8 minutos en abundante agua con sal. Déjalas escurrir y saltea en 1 cucharada de mantequilla caliente.
5. Corta la pechuga de pavo ya cocida en rodajas finas y déjala reposar brevemente en el caldo de cocción. Sirve la carne sobre las raíces de perejil. Sirve el plato con abundante salsa de hierbas por encima.
Nutrición por ración
kcal: 515
Protein: 48 g · Fett/Fat: 26 g · Carbs: 15 g
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