2 cucharadas de semillas de girasol (o mezcla de semillas)
8 cucharadas de vinagre balsámico (claro)
8 cucharadas de aceite de oliva
Sal y pimienta
Orégano
Ajo
100 ml agua
1 cucharadita de caldo de verduras
1 cucharadita, nivelada, mostaza
Edulcorante (líquido)
Preparación
1. Cocina la pasta en agua con sal al dente, escúrrela y déjala enfriar.
2. Corta los tomates secos en trozos pequeños. Corta los tomates frescos en cuartos. Lava las cebolletas y córtalas en rodajas finas, utilizando también las partes verdes. Corta el queso feta en cubos. Lava el calabacín y córtalo también en cubos pequeños.
3. Añade unos 3 cucharadas de aceite del bote de los tomates secos a una sartén y caliéntalo. Poza los cubos de calabacín a fuego medio durante unos 5 minutos hasta que estén tiernos.
4. Pon la pasta enfriada en un bol grande. Añade los cuartos de tomate fresco, los tomates secos, las rodajas de cebolleta, las rodajas de aceituna, los cubos de feta y las semillas de girasol. Distribuye los cubos de calabacín tibios junto con el aceite de la sartén sobre la ensalada.
5. Mezcla para el aderezo el agua, el vinagre, el aceite, el caldo de verduras, la mostaza, el edulcorante y las especias en un bol pequeño. Vierte la mezcla sobre la ensalada de pasta. Remueve todo bien y deja reposar la ensalada en la nevera durante al menos 1 a 2 horas para que coja sabor.
6. Puedes añadir más vinagre o aceite si lo deseas. La ensalada sabe bien de inmediato, pero se vuelve mucho más aromática si ha tenido tiempo para reposar.
7. Esta ensalada va genial con carne a la parrilla o como una alternativa ligera a las ensaladas de pasta cremosas con mayonesa.
Nutrición por ración
kcal: 651
Protein: 22 g · Fett/Fat: 35 g · Carbs: 59 g
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