aprox. 550 g lomo de cordero de Nueva Zelanda (aprox. 8 unidades; congelado)
6 cucharadas de aceite
2 dientes de ajo (picados groseramente
albahaca
125 g mantequilla blanda
sal
ralladura de la cáscara de media naranja ecológica
300 g judías verdes gruesas (congeladas)
200 g judías baby
250 g tomates cherry
1 chalota
4 cucharadas de vinagre balsámico claro
pimienta negra
Preparación
1. Corta el lomo de cordero en aproximadamente 6 trozos de tamaño similar. Mézclalos con 3 cucharadas de aceite y ajo. Deja marinar la carne tapada a temperatura ambiente durante 1 hora.
2. Pica las hojas de albahaca finamente. Bate la mantequilla hasta que esté cremosa y mezcla la albahaca. Sazona la mezcla con sal y ralladura de naranja. Reserva la mantequilla.
3. Cocina las judías gruesas en agua con sal siguiendo las instrucciones del paquete. Escúrrelas, enfríalas con agua fría y déjalas escurrir. Limpia las judías baby y cocínalas en agua con sal durante aprox. 7 minutos. Enfríalas también con agua fría y déjalas escurrir.
4. Lava los tomates y córtalos por la mitad. Pela la chalota y pícala finamente. Mezcla el vinagre, la sal y la pimienta. Añade poco a poco 3 cucharadas de aceite. Mezcla la salsa con la chalota, las judías y los tomates.
5. Seca el exceso de marinada del cordero. Ensarta los trozos de carne en brochetas y sazona con sal y pimienta. Fríe las brochetas en una sartén caliente durante aprox. 2 minutos por todos los lados. Sirve sobre la ensalada, añade un poco de mantequilla de albahaca y sirve con pan blanco tostado.
Nutrición por ración
kcal: 610
Protein: 40 g · Fett/Fat: 40 g · Carbs: 20 g
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