3. Con un pelador, corta cuatro lonchas largas y finas del pepino.
4. Pela completamente el resto del pepino.
5. Corta la pulpa del pepino pelado en cubos pequeños.
6. Pon los cubos de pepino en el congelador y congélalos durante 30 minutos.
7. Enrolla las cuatro tiras de pepino en forma de espiral sobre palillos de madera.
8. Lava la rúcula (un tipo de verdura de hoja) bajo agua fría.
9. Quita los tallos gruesos o las hojas marchitas de la rúcula.
10. Seca la rúcula en una escurridora de ensaladas o con un paño de cocina.
11. Pica la rúcula de forma gruesa con un cuchillo.
12. Añade la rúcula picada, los cubos de pepino congelados, el yogur, un chorrito de kéfir (una bebida láctea fermentada) y el zumo de limón a la batidora.
13. Tritura los ingredientes en la batidora hasta que queden finos y suaves.
14. Vierte el kéfir restante lentamente en la batidora en marcha.
15. Bate hasta que el batido tenga una consistencia espesa y cremosa.
16. Sazona el batido al gusto con sal y pimienta.
17. Reparte el batido uniformemente en cuatro vasos.
18. Coloca los palillos de pepino como decoración sobre los vasos.
19. Sirve el batido inmediatamente, recién hecho.
Nutrición por ración
kcal: 236
Protein: 13 g · Fett/Fat: 11 g · Carbs: 17 g
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